Psicología Online - Terapia - Parejas - Formación

¿Tener hijos afecta a la relación de pareja? Posibles causas y como resolverlas.

El nacimiento de un hijo/a genera un cambio radical en nuestras vidas y también en la relación de pareja. Adaptarse a esta nueva etapa no es nada fácil, ya que estás sometido a mucha presión por querer hacerlo bien y que a tu hijo/a no le falte de nada. Hoy en día, existen muchísimos recursos a nuestro alrededor (internet, libros, revistas, centros para nuevos padres, cursos, etc) que nos recuerdan cómo ser padres perfectos. Esta exigencia social se traslada a la individual y provoca que queramos la excelencia en el cuidado de nuestros hijos/as. Sin quererlo, ponemos el foco de toda nuestra atención en el cuidado perfecto de los hijos, y el cuidado de nuestra pareja pasa a ser secundario, viéndose la relación perjudicada.   

No podemos olvidar que a esta presión por querer ser perfectos, se le añaden también las dificultades por poder compaginar una vida labora con la familiar, produciendo en nosotros una presión todavía mas alta. Obviamente, el tiempo que antes dedicábamos a nuestro cuidado personal (yendo al gimnasio, a la peluquería, a pasear con las amigas, etc.) disminuye radicalmente y pasa a ser para el cuidado del hijo y la organización familiar y por supuesto, el tiempo y vínculo con la pareja también se ve reducido. 

Esta falta de tiempo y atención en la pareja, puede provocar distanciamiento y por consecuente, pensamientos negativos sobre la otra persona como: “Ya no le gusto”, “No me presta atención”, “No me valora”. Pero es en estos momentos en los que la pareja debe unirse y apoyarse más que nunca, ya que ambos estáis pasando por una época llena de cambios.

¿Qué podemos hacer para cuidarla y que no se vea tan resentida?

  • Practicar la empatía: Seguramente, la otra persona está igual de agotada, cansada y nerviosa que tú. Ponernos en el lugar de la otra pareja nos ayudará también a entender las reacciones del otro y por consecuencia, le prestaremos más atención. 
  • No perder los pequeños detalles: Vuelve a escribirle un mensaje, una carta, comprarle una flor, cocinar su plato favorito…¡Todo cuenta! 
  • El beso de 6 segundos: Cada día, daros al menos un beso que dure 6 segundos. Esto hará que no perdáis la intimidad y la conexión, y que al menos una vez cada día, tendréis que acercaros el uno al otro. 
  • Optimismo antes que pesimismo: Tener una mirada positiva de las cosas, ayudará a que no nos centremos en lo malo y negativo de la etapa y no hagamos una montaña de todo. 
  • Dedicad un fin de semana al mes para vosotros: no hace falta que vayáis lejos, ni mucho menos. Podéis dedicar el sábado o el domingo a hacer alguna actividad que os guste a los dos y así, mantener esos ratos a la relación. 

Recuerda que el problema de esta etapa no es el nacimiento de tu hijo, sino el cambio de prioridades y la responsabilidad que ha generado en vuestras vidas. Espero que te haya gustado y si estas pasando por esta etapa, logres ponerte las gafas de la positividad :)

 

Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados